La
Primavera es una de las épocas más espectuculares del Valle
del Jerte, la floración de aproximadamente dos millones de cerezos,
hace que las laderas del Jerte se tornen de color blanco convirtiéndolo
en un espectáculo único en el mundo. En esta estación
también la multiples gargantas cargadas de agua del deshielo nos ofrecen
grandes cascadas y saltos de agua visibles desde puntos muy lejanos.
En
Verano, cada vez son más los visitantes que se sienten atraidos por
las increíbles aguas cristalinas del Jerte, que cuenta con inumerables
zonas de baños entre Piscinas Naturales y espectaculares gargantas,
como es el caso de La Garganta de los Infiernos, o las muy conocidas piscinas
naturales de Jerte y Cabezuela del Valle, que se sitúan ambas a tan
sólo dos kilómetros de nuestros establecimientos.
El
Otoño es la estación que más gusta a la gente de la comarca,
quizás sea por que las características orográfícas
y climáticas hacen del jerte unas de las últimas reservas de
Europa en cuanto a biodiversidad tanto de flora como de fauna. Es por ello
que en el Jerte podemos encotrar un sin fin de especies caducifolias, que
con la llegada del otoño se desvisten para ahorrar energia y así
afrontar el invierno, esto hace que la explosión de colores producidas
por Cerezos, Castaños, Robles y un largo etc, hagan del Otoño
Jerteño un atractivo paisaje que no te puedes perder.
Por
último y no por ello menos importante, el Invierno, época en
la que las nieves visitan el Jerte y cubren de blanco las majestuosas montañas,
cargando de agua todo los afluentes del río, pudiendo divisarse los
saltos de agua que descienden ladera abajo hasta llegar al cordón umbilical
de la comarca Jerteña, desde nuestro complejo se pueden divisar dos
de las más impresionantes garagantas: la del Manto de la Virgen y la
del Puto Padre